Cairns, en el norte de Queensland, Australia, ha registrado su primer caso de dengue transmitido localmente en siete años. El último caso local fue en 2018. El paciente, que no viajó fuera de la región, se encuentra estable y recibe tratamiento en casa. Las autoridades sanitarias están investigando el origen de la infección y realizan fumigaciones en la zona. El riesgo para la población se considera bajo debido a la alta presencia de mosquitos con Wolbachia, que reduce la transmisión del virus. Se recomienda a los médicos que estén atentos a los síntomas y se insta a la población a prevenir las picaduras de mosquitos.


