Desde el 1 de enero, se han confirmado 113 casos de dengue en Italia, todos relacionados con viajes al extranjero. Una cifra mucho mayor que la registrada en el mismo periodo del año pasado, cuando se registraron 60 en los primeros cinco meses. La gran mayoría de estos casos (83%) tuvieron su origen en Maldivas, país que los turistas italianos visitan con frecuencia. Además se han registrado 10 casos importados de fiebre de chikungunya, el 90% con Seychelles como lugar de exposición.
El dengue no es endémico en Italia y la mayoría de los casos son importados de regiones tropicales y subtropicales. Sin embargo en los últimos años se ha observado un marcado aumento de los casos notificados y desde hace unos años una parte son casos adquiridos a nivel local, sin historia de viaje internacional. Y esto no solo ha sucedido solo en Italia ni tampoco solamente con el dengue, Europa está sufriendo un aumento de casos notificados de dengue y de otras arbovirosis -virus trasmitidos por mosquitos- tropicales desde hace ya más de una década, incluyendo no solo casos importados, sino la detección de casos de dengue adquiridos localmente (en Croacia, España, Francia e Italia) y de fiebre de chikungunya (en Francia e Italia) desde 2010, aunque es a partir de 2022, coincidiendo con la recuperación de los viajes internacionales tras la pandemia de COVID-19, cuando los casos locales empiezan a presentar cifras más significativas.
En el año 2024 en Italia se notificaron 693 casos confirmados de dengue en Italia, de los que 213 fueron autóctonos, y 15 casos, importados, de fiebre de chikungunya. En 2025, fueron 223 casos los confirmados de dengue (219 asociados con viajes al extranjero y sólo 4 nativos), pero el chikungunya se presentó con una intensidad inaudita, alcanzándose los 472 casos confirmados de los que solo 88 se asociaron con viajes al extranjero. El resto, 384, fueron consecuencia de transmisión local.
El aumento de casos registrados de dengue -importados- en este primer trimestre de 2026 en Italia es especialmente preocupante ya que aún no se ha alcanzado la temporada en la que aumentan anualmente los casos notificados en Europa. Esta temporada se extiende entre mayo y septiembre, coincidiendo con los viajes del periodo estival, con viajeros que importan la enfermedad a su vuelta, y las más adecuadas condiciones ambientales locales, que la expanden a nivel local. El cambio de tendencia de este año en Italia sugiere que, o bien ha aumentado el número de viajes a zonas de alta transmisión durante los meses de invierno, o bien se ha intensificado la transmisión en los países visitados, posiblemente porque los mosquitos trasmisores se hayan activado antes debido a factores ambientales favorables.
Europa tiene establecidos vectores competentes (Aedes albopictus, el “mosquito tigre”) en gran parte del sur continental, y, particularmente en Francia e Italia, se ha demostrado que se dan las condiciones para una propagación local de arbovirosis como el dengue y la fiebre de chikungunya. El elevado número de casos detectados en Italia en el primer trimestre de 2026 debe hacernos pensar en la posibilidad de un riesgo mayor, tanto para los viajeros como de posible trasmisión local, en los próximos meses.
Existen medidas y planes nacionales de vigilancia y control establecidas en los distintos países de Europa y no debemos olvidar que en las consultas del viajero se debe considerar el riesgo local también. En la consulta previa al viaje siempre está muy presente la prevención de las arbovirosis en destinos tropicales. Se insiste siempre en las medidas de prevención antimosquitos (repelente, mosquitera, ropa adecuada, etc.) y -desde 2023- disponemos en España de vacuna contra el dengue, y -desde finales de 2025- de la vacuna contra la fiebre de chikungunya, herramientas fundamentales para la protección en viajeros bajo prescripción médica.
Pero no siempre nos acordamos de la necesidad de informar a los viajeros de las medidas para proteger de la trasmisión local a la vuelta del viaje. Utilizar repelente de mosquitos de forma rutinaria al menos dos semanas tras volver de un viaje a zonas de riesgo debe ser un consejo habitual en la consulta previa al viaje, para prevenir la trasmisión desde posibles casos asintomáticos. El conocer los síntomas y la necesidad de consultar rápidamente para un diagnóstico precoz en caso de síntomas compatibles no solo es una necesidad para el viajero afectado sino que ayudará a la vigilancia y control del entorno.
Lecturas recomendadas
- https://www.epicentro.iss.it/arbovirosi/aggiornamenti
- https://www.ecdc.europa.eu/en/dengue/surveillance-and-updates/risk-assessment
- https://fundacionio.com/viajarseguro/consejos-viajeros/proteccion-frente-a-picaduras-de-insectos-y-garrapatas/
- https://www.cdc.gov/dengue/es/prevention/como-prevenir-el-dengue.html


