Por la Dra. Mar Faraco
En la consulta del viajero de cualquier Centro de Vacunación Internacional (CVI) una de las enfermedades más importantes a prevenir siempre es el dengue. Su expansión mundial creciente y los diversos brotes que aparecen cada año en una u otra región, hacen que se valore este riesgo prácticamente en cada consulta.
Valorar que existe circulación de dengue es sencillo, prácticamente cualquier destino tropical y subtropical presenta circulación del virus del dengue, y, por tanto, el informar sobre la importancia de evitar las picaduras de mosquitos, que son los vectores trasmisores de la enfermedad, es básico y sencillo en general.
Pero decidir la indicación o no de vacunación contra el dengue precisa de consideraciones más allá de la simple posible circulación de dengue.
Desde 2023 disponemos en España de la vacuna “Qdenga”, una herramienta que ha mejorado enormemente la prevención de esta enfermedad en los viajeros internacionales. Pero es una vacuna relativamente nueva, no existe la experiencia y los datos acumulados de evidencia de vacunas clásicas como la vacuna contra la fiebre amarilla, la hepatitis A o de la quimioprofilaxis contra la malaria con medicación.
La vacuna “Qdenga” es una vacuna viva atenuada y como tal, es algo más compleja que las vacunas inactivadas, pues hay precauciones asociadas a las vacunas vivas que siempre se deben valorar. Circunstancias como alteraciones de la inmunidad, embarazo o lactancia las contraindican en general, pero en ocasiones, alteraciones inmunes leves no serán una contraindicación absoluta, pero siempre una precaución. Con la vacuna clásica contra la Fiebre amarilla, también viva atenuada, existen datos acumulados de evidencia de 70 años de utilización mundial y por ello, a pesar de las precauciones asociadas a la vacunación con una vacuna viva, es más sencillo valorar situaciones de casi cualquier tipo, como la indicación de vacunación ocasional en embarazadas si el riesgo de enfermedad lo justifica, los límites de inmunosupresión que nos permiten valorar la indicación, el efecto de la inmunosenescencia (personas mayores de 60) para aumentar la precaución, la edad mínima para una vacunación segura, etc.
Además, una vez valorados los posibles riesgos personales del viajero que precisen mayor precaución en la vacunación contra el dengue (o la contraindiquen), deberemos valorar que el beneficio que aportará al viajero presenta un balance riesgo/beneficio/coste positivo.
En este balance influyen factores sencillos como la existencia de dengue en la zona a visitar, el tiempo de exposición (duración del viaje), factores de riesgo de enfermedad grave del propio viajero, confianza en las vacunas y deseo de vacunarse, etc. En cualquier caso la vacuna contra el dengue no tiene una eficacia del 100% y para toda la vida, lo que el profesional y el viajero deben conocer para una decisión informada, pero si puede proporcionar un protección elevada frente a dengue clínico y sobre todo, frente a dengue grave y hospitalizado, durante al menos 7,5 años (los últimos datos disponibles son a esta duración).
Pero existen dos factores clave algo más complicados de valorar que pueden inclinar la balanza en la decisión de beneficio vacunal :
- Si un viajero ha pasado un dengue anteriormente, la vacuna protege de un segundo dengue – y posiblemente de mayor gravedad- por cualquiere serotipo circulante (DEN1, DEN2, DEN3 y DEN4) y con una eficacia y duración de la protección mayor que en viajeros que no han tenido la enfermedad, por lo que la indicación de beneficio de vacunación es muy clara, el beneficio supera a los posibles efectos adversos -generalmente leves, pero algo superiores a los habituales en las vacunas inactivadas- y costes asociados (En España, la vacuna tiene un coste de 125 € por dosis, se precisan 2 dosis y no está financiada por igual en los distintos tipos de CVIs españoles, en algunos el coste es cero y en otros se abona el 100%).
- Si un viajero no ha pasado un dengue anteriormente, lo que es el caso habitual en viajeros internacionales de países donde no existe denge, como es España, los datos disponibles nos informan de que la vacuna protege del dengue por el serotipo DEN1 y DEN2, posiblemente en menor medida por DEN4 y que no protege de DEN3 (en personas sin dengue previo, los datos disponibles muestran una protección más consistente frente a DENV-1 y DENV-2, mientras que la evidencia frente a DENV-3 y DENV-4 es más limitada o menos clara)
Por este motivo es fundamental conocer en tiempo real la situación de incidencia de dengue en un destino y en lo posible que serotipo circula predominantemente, sobre todo si el viajero es un viajero en viaje de turismo breve que se va a enfrentar a este riesgo quizá solo con ocasión de este viaje o muy esporádicamente, pues su perfil es de viajero de los que expresan su poca intención de viajar a destinos “exóticos”. Si el viajero tienen un perfil de viajero con deseos de viajar a destinos tropicales siempre que la vida y la economía se lo permita, el vacunar sin conocer el serotipo circulante en el destino puede ser una inversión de futuro, por lo que la valoración es diferente.
No siempre es fácil tener datos actualizados de la incidencia real del dengue en un destino y aún más complejo es conocer el/los serotipos circulantes en el momento actual en cada zona, pero existen recursos cada vez mejores para tener esta información, si no exacta si de calidad suficiente, como es el caso del Atlas Visual del Dengue y otros recursos muy diversos donde actualizarse sobre los datos disponibles a tiempo real.
Algunos ejemplos a fecha actual
el gran brote que están sufriendo Sri Lanka en este verano de 2026 es de predominio claro por DEN2, al igual que la elevada incidencia en Vietnam, pero el aumento de casos en Malasia es principalmente del DEN3, por lo que la indicación de vacuna a viajeros en los dos primeros países será muy adecuada, pero no lo será si el destino es el tercero. Igualmente se valorará mejor la indicación o no de vacuna si conocemos que el dengue en Centroamerica (México, Guatemala, Honduras, Panamá…) en este verano 2026 es sobre todo de serotipo DEN3 pero en Sudamerica el predominio es por DEN1 y DEN2 (Colombia, Bolivia, Brasil, Ecuador).
En todo caso, decidamos o no la indicación vacunal, es absolutamente indispensable el insistir siempre en las medidas de prevención antimosquitos (repelente, mosquitera, ropa adecuada, etc.) como medida inicial y esencial de protección, no solo contra el dengue sino contra las diversas enfermedades tropicales que los mosquitos transmiten. Puede considerarse inadecuado indicar vacunas o medicación contra la malaria porque el riesgo se considere bajo y la relación riesgo/beneficio se decante a la no indicicación de una medida farmacológica, pero siempre será fundamental la prevención de picaduras con rigor y constancia.
Lecturas recomendadas
- https://denguevisualatlas.com/es/noticias/
- https://www.cdc.gov/dengue/es/prevention/como-prevenir-el-dengue.html
- https://www.cdc.gov/dengue/areas-with-risk/index.html
- https://vacunas.org/wp-content/uploads/2024/04/AEV_Dengue.pdf


