Cuba enfrenta una severa temporada de dengue en 2026, con más de 7.133 casos acumulados, 7.4 veces el nivel esperado. Septiembre registró 3.214 casos, un aumento del 32% respecto a agosto.
La situación se agrava por el deterioro de la vigilancia vectorial, la escasez de insumos médicos como sueros y reactivos, y un sistema hospitalario sobrecargado. Se reportan casos graves y muertes, especialmente en niños, en varias provincias como Guantánamo, Sancti Spíritus y Las Tunas. La falta de diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado, sumada a condiciones ambientales propicias para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, contribuyen a la crisis.
El país no actualiza cifras oficiales de dengue en bases públicas, dificultando el monitoreo y la respuesta.


